La trampa, el vernos, el video, el video anterior, éste y todos los videos. Nuestra película, la de los dos todos los días pero separados. Estar sin en otro. Me puse una remera que se había lavado en tu casa, me inundó derepente un recuerdo del que no se puede salir. Me enterró recuerdos como edificios en el barrio, despertarme contigo, el olor a tu vida, a tu ropa a vos misma y a las cosas que tocas y se convierten en tuyas. Me saltaron unas lágrimas rabiosas y más el llamado de ayer me bastó para quedarme en la cama media hora más, abrazado al gato, no pudiendo parar de oler, abriendo gritas cada vez más profundas. Esquivando todas las lágrimas y los enojos, todas las suposiciones. Nadie te puede oler como yo.
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