jueves, 25 de abril de 2013

un día con humo

Como siempre, en buenos aires, pasan cosas raras y qué más raro que estar del lado de adentro de las rejas de una mansión pidiendo un cigarrillo a la gente de afuera. Todo sucio y transpirado manguéo Algo que se pueda fumar para amansar las ansias de llamarte y preguntarte cómo fue la clase. Quizá si lo ignoro mucho tiempo me olvide del humo, de lo que no me puedo olvidar es que vos seguís almorzando, bailando y pensando.

No hay comentarios:

Publicar un comentario